Tras infructuosas reclamaciones diplomáticas por parte del gobierno boliviano, en las primeras décadas de este siglo, para intentar delimitar las imprecisas fronteras con Paraguay en el Chaco Boreal, un incidente fortuito - la toma por un pequeño destacamento boliviano en la laguna Chuquisaca, acuífero de gran importancia en una zona carente de agua, custodiada desde hacía un año por algunos soldados paraguayos - va a ser la excusa que necesitaba el presidente boliviano para hacer una declaración de guerra al país invasor y ocultar de esta forma la debilidad paralamentaria en la que se encontraba su presidencia.

Comenzó una guerra que trascendió de la pura anécdota bélica, abriendo profundas heridas en la población boliviana, que necesitó varias generaciones para restañarlas en una búsqueda dolorida por conseguirlo.

Los grabados que aquí se exhiben fueron realizados en el frente de batalla por un joven cochabambino que nunca quiso permanecer en la retaguardia...

grabado guerra del chaco      grabado del conflicto


Arturo en su uniforme militar

Arturo en su uniforme militar